Cartí y alrededores
W W W . A L M A N A Q U E A Z U L . O R G .Animados con un espíritu aventurero un grupo de jóvenes decidimos formar un grupo para realizar una excursión por carretera a las paradisíacas islas y playas de Cartí, en Kuna Yala.
Las islas de Cartí están en un pequeño archipiélago que incluye a Cartí Tupile, Cartí Mulatupu, Cartí Sugdub y Cartí Yandup. Están hacia el lado oeste de Kuna Yala, a unas 4 MN (8 km) al sur de El Porvenir, la capital administrativa de la comarca.
Nuestro viaje comienza un viernes de marzo a las 6 am en la Plaza 5 de Mayo, en pleno centro de la Ciudad de Panamá, donde nos encontramos con el Sr Rigoberto González, quien sería nuestro chofer durante el camino. El señor Rigo es una persona muy amable y atento le gusta conversar muchísimo, tiene una amplia experiencia y muchas anécdotas interesantes.
Nuestro recorrido continúa hasta que por fin se puede ver la costa del Caribe y la pista de aterrizaje de Cartí. Arribamos a este punto a las 11.15 a.m. Aquí hay una pequeña casita donde te tienes que registrar y pagas un impuesto local de un balboa por ir hacia las islas. Hay muchos muchachos dispuestos ayudar con tu equipaje y puedes ofrecerles alguna propina.
Cartí
Aquí tomamos un bote que nos lleva hacia la isla de Cartí Suitupo, que toma unos 15 a 20 minutos. En la isla nuestra guía, la joven kuna Yadixa Delvalle, nos presenta a la familia donde nos hospedaríamos este día.
Cartí Suitupo es un poblado típico en Kuna Yala, casas construidas con paredes de cañazas y techos de penca. Además las casas están muy juntas, dentro de las casas se duerme en hamacas. Aquí hay para lo básico: abarrotarías, cantina y panaderías. Los panes kunas son muy ricos, el precio es solo cinco centavos y son mucho más grandes que los que encuentras en la ciudad. Cartí cuenta con un museo kuna, pero nosotros no pudimos entrar ya que estaban remodelando parte del mismo, pero puedes visitar por solo 2 balboas.
Nosotros decidimos almorzar y en nuestro recorrido encontramos el restaurante “La Nueva Pampa”, que sirve comidas a menos de B/.2. La comida es muy buena y te atenderá personalmente su propietario, el Sr. Thomas.
Ikodup
Desde aquí tomamos un bote hasta Ikodup, o Isla Aguja, a 15 minutos de Cartí Suitupo. El botero cobra B/.2.50 por persona. Esta isla está administrada por una sociedad compuesta por 80 personas y cuyo presidente es el señor Luís Barnet (tél. 6658.6390). Para el uso de la playa te cobraran 2 balboas, tiene baños y lavamanos donde si tienes suerte encontrarás agua dulce
Hay una cabaña disponible donde se pueden albergar hasta 8 personas durmiendo en hamacas, si estas dispuesto a quedarte te cobraran 5 balboas por persona por noche, igual si decides acampar no hay comida disponible, pero sí un sitio con merenderos.
La isla es muy bonita, con arenas blancas, puedes nadar en sus aguas cristalinas y hacer esnórkel. Puedes caminar por la playa con la marea baja y encontrar animales marinos fascinantes como estrellas de mar, pepinos de mar, caracoles y muchas algas marinas.
Isla Pelícano
Para ir a Isla Pelícano hay que hablar con el Sr. Eulogio Pérez, encargado de el operador de turismo “San Blas adventures” (tel 6517.9850), que se dedica a llevar turistas a distintas playas del archipiélago.
Isla Pelícano queda a una hora de Cartí. La travesía transcurre sin mayores percances, eso sí, mucho sol y vientos fuertes. Para cuando llegamos estábamos todos mojados. Isla Pelícano es propiedad de la Sra Sipu Cartel, una anciana kuna con muchos años encima que se le notan en el rostro. La Sra Cartel no habla nada de español, así que sus familiares son sus traductores. Nos contó que la isla perteneció a su padre y cuando este murió ella como única hija se quedó con la isla. Ella se dedica a la confección de molas hermosísimas, que vende desde 5 balboas.
La playa se alquila por un balboa por persona, hay una cabaña en donde se pueden colgar hasta 8 hamacas, también cuenta con un ranchito donde puedes cocinar con leña si llevas alimentos y si te quieres quedar en la islas deberás pagar 5 balboas por noche por persona, igual si decides acampar.
La verdad uno la pasa muy bien, la playa es de arenas blancas, aguas llenas de corales multicolores, una de las personas que estuvo en la isla dice haber visto tiburones en el arrecife. Salimos a explorar haciendo esnórkel, pero no pudimos verlos.
También, según nos cuenta el Sr. Eulogio, en las mañanas se pueden ver delfines.
Un sólo coco
Después nos fuimos a recorrer las islas cercanas. A sólo 5 minutos de isla Pelicano en dirección Noreste se encuentra Isla Tijera, donde hay una pequeña tiendita con lo básico. Hay varios veleros que están anclados en el área y llegan a comprar víveres.
Eulogio nos condujo a Isla Chiquita, que se encuentra prácticamente al lado de Isla Tijeras donde estábamos, incluso se puede ir nadando. A pesar de su nombre la verdad la isla no es tan chitita nada. Aquí no hay playas buenas, ni muy bonitas para bañistas, pero puedes acampar por B/.2 y comprar cocos y caracoles grandes y algunas molas.
De aquí nos fuimos a otra fascinante isla, la cual le llaman Un Sólo Coco o Coco Blanco. El nombre se lo dan porque es una isla bien chiquitita y solo hay una palmera, esta islita tiene unos 10 metros en circunferencia, arenas blancas y unas plantas como enredaderas que cubren parte de la isla, aguas cristalinas, troncos grandes y una vista impresionante. Además puedes encontrar arrecifes de coral a su alrededor. Desde aquí tomamos hora y media hasta Cartí Suitupo.
Acampando en Isla Anzuelo
En la noche después de la cena nos ofrecieron acampar en Isla Anzuelo, la votación fue unánime: ¡VAMOS! Preparamos el equipo y nos dirigimos al muelle, donde dos jóvenes kunas amigos de Yadixa nos esperaban, se fue ocultando el sol y la luna aparecía en un paisaje de portada.
Todos nos preguntábamos cuánto tendríamos que navegar de noche, sin carta náutica, solo guiándonos con la luna y las estrellas, pero nuestro espíritu aventurero fue más fuerte y nadie se quería quedar. Unas mujeres muy amables nos consiguieron unos plásticos para evitar que nos mojáramos la ropa con el oleaje.
Se encendió el motor y salimos del muelle, rumbo a una isla que desconocíamos y los peligros que quizás nos encontraríamos.
Transcurría el tiempo, se escuchaban murmullos y el ensordecedor ruido del motor, solo podíamos ver alejarse cada vez más la isla de Cartí y las luces de las casas, y ya no había retorno. Sólo se podían ver las estrellas en el cielo y la luna que cada vez subía mas, hasta que sentimos que el ruido del motor fue bajando y al voltear la mirada se observaba la silueta de un pequeño muelle y las luces de una fogata en la playa. El viaje pareció largo, pero en realidad sólo estuvimos en el bote 20 minutos.
En Isla Anzuelo hay palmeras y playas lindas, pero tienes que llevar tu propia agua. Hay una cocina de leña y te cobran un dólar por el uso de la playa y un dólar por acampar.
En la noche nos sentamos alrededor de una fogata y nos pusimos a contar anécdotas y contemplar las estrellas y la luna llena, que dibujaba su silueta en las tranquilas aguas de Isla Anzuelo. Fue una experiencia increíble que quedará en nuestras mentes por mucho tiempo.
– Yadixa Del Valle, Lionel Pérez, Félix Rodríguez, Maricela Salazar, Aileen Terrero y Karina Terrero
Publicado por editor el 9 de Abril de 2008.
Actualizado el 9 de Abril de 2008.
Categorías: Expediciones 2007, Kuna Yala, Acampar, Caribe.

Este artículo es el resultado del trabajo de exploradores voluntarios de ALMANAQUE AZUL, como parte de las Expediciones costeras 2007. Gracias por su apoyo a los múltiples colaboradores que aportaron los fondos que han hecho posible esta expedición.

















Hey ! es una aventura super natural ! Yo tambien fui x carretera a San Blas y luego cruzamos en una lancha de motor. Es tan lindo el paisaje y es una aventura inolvidable.
– Ile2008.4.30
Es fascinate la aventura,
A veces hago recorridos en las montañas de Cerro Azul, y llegamos hasta la vertiente del Río Chagres, y son lugares muy hermosos, cada uno de los que particimamos de estas expediciones nos costeamos nuestras salidas, te felicito es una forma de dar a conocer tu hermoso Panamá, sigue adelante y espero que cada día haya personas, empresas que apoyen el ecoturismo para promover los lugares hermoso de nuestro país.
Se despide
– Armando (Guía mayor)2008.5.8
Hola, que bueno el artículo. Solo sugeriría que agregaran un poquito más de la historia de los distintos lugares.
– Ana2008.5.8
Super chévere, lo natural es lo fascinante del lugar, espero lo sepan conservar siempre, que las autoridades y moradores cuiden de su encanto, estoy muy a gusto con todo lo natural, algún día estaré allí, espero que sea pronto, desde Ecuador los saludo.
– nixon gutiérezVengan al Parque Nacional Machalilla en Ecuador que también tiene encantos tan parecidos a los de Cartí
2008.6.7