A San Miguel con mi mamá
W W W . A L M A N A Q U E A Z U L . O R G .Llegué al muelle de el Terraplén, pregunté a la gente de los alrededores y me fueron diciendo a qué hora salía cada bote y hacia dónde, hasta que al fin dí con el de San Miguel. No sabía que iba a ser tan fácil.
El pasaje costaba 10 balboas, me dijeron. Me senté ahí mismo en el Terraplén con mi mama a esperar a que saliera y cuando me avisaron fue “vámonos”.
Había invitado a mi querida madre para que me acompañara en este viaje, porque estaba segura de lo hermoso que tenía que ser ese lugar. Aparte me brindaba una buena oportunidad para tratar de ayudar a mi ma con su terrible miedo a viajar en lanchas al no saber nadar. En fin, estaba segura que sería toda una aventura para las dos el irnos a un lugar sin saber nada de él.
Primer día: atardecer en el mar
Estaba atardeciendo cuando salimos. El bote era una panga de esas de fibra de vidrio, íbamos como 11 personas adentro. Al mirar hacia atrás fue la mejor vista que he tenido de la Ciudad de Panamá. Después que nos alejamos sólo se veía la parte de arriba de los edificios, era como si la ciudad estuviera flotando sobre el agua.
El viaje duró tres horas y media y fue tranquilo, no hubo marejada ni olas ni nada. Tienes que ir preparado con un plástico, porque eso sí, te salpica bastante el agua.
Cuando llegamos ya era de noche. Los boteros iban para Costa Esmeralda, otro pueblo en la Isla del Rey, como a dos horas y media más de camino. No se puede entrar al pueblo mismo de San Miguel en marea baja, así que fueron y me dejaron en un islote. En la noche, las luces del pueblo se veían a lo lejos, yo no sabia a donde ir desde ahí, y resulta que los boteros hasta ese momento pensaban que yo era de San Miguel. Por suerte me acompañaron, caminando como 300 ó 400 metros y en menos de diez minutos estábamos en el pueblo.
Era un jueves, en San Miguel se veía vida de playa, había música y todo. Rápidamente conocí a un grupo de pelaos del pueblo que nos llevaron directo al hotel, que está en la parte de al frente de la isla, donde están paradas todas las lanchas.
El hotel en sí es sencillo, pero está cómodo y perfecto para lo que necesitábamos: una cama, un abanico, una silla y una mesa. Desempaqué mis chécheres y me llevaron a lo que era el centro de distracción y entretenimiento del pueblo, ahí hay un billar y como dos cantinas. Te puedes tomar las pintas barato, tranquila, chévere. De ahí un par de vueltas con los locales y de regreso al hotel.
Segundo día: conociendo las playas
Me paré en la mañana y la muchacha que atendía el hotel nos llevó a un restaurante a tres minutos del hotel para desayunar: B/.1.60 por un comidón. De ahí fui con mi madre a caminar por la costa en la parte del frente y llegué a una playa que se llama Santana: wao! arena dorada, un color increíble. Es una de las playas más grandes del área.
Ahí me la pase caminando por la playa, recogiendo mi par de conchitas y hablando con mi mamá sobre si nos daría tiempo para caminar hasta un pequeño manglar que se encuentra unos 200 metros a un lado de la playa. Teníamos que ir antes que la marea subiese demasiado como para pasar por la costa o si no intentar un camino que comunica la playa con una parte del pueblo donde hay unas casas relativamente cerca. Con un único y pequeño problema, no teníamos ni idea de cómo entrar a ese camino ni mucho menos donde saldríamos. Solo me habían comentado que existía. Al fin decidimos apurar el paso y así logramos pasar de vuelta por la orilla.
Hay una parte de la playa que es toda de las conchas de las perlas que han sacado, toda la playa brilla con el color del nácar. No sé qué profundidad será esa capa de conchas. Me cuentan que todavía sacan perlas, cada cierto tiempo vienen gringos que compran los tarritos de rollo de película llenos por la mitad de perlas a B/.30. Me parece que se aprovechan.
Cuando baja la marea en San Miguel hay una parte frente al pueblo en donde la arena está más arriba y se forma un caminito que va por el medio del mar y conduce a los islotes donde nos habían dejado la noche anterior. Conecta con el primer islote, de ahí el islote tiene otro camino que también se abre solo con marea baja y llegas al islote de afuera, con estas lajas enormes todo alrededor. Le dí la vuelta y caminé por el monte, hay muchas aves en este islote.
Caminando se me fue el tiempo y al final tuve que correr al islote de adentro antes que se me cerrara el caminito. Con el poco tiempo que me quedaba caminé el otro islote, la parte de atrás es impresionante con sus lajas… Sentada ahí en las piedras tienes la vista de las islas cercanas. Me eché un rato a tomar el fresco y al final tuve que correr de nuevo de regreso al pueblo antes que se cerrara el camino.
Cuando regresé me fui a hacer mi gira por el pueblo y a conocer gente. Me encontré con los amigos que había hecho la noche que llegué y me quedé con ellos un buen rato: tenían los cuentos de marino, “me encontré con un tiburón de cinco metros”, “una vez me cogió una mantarraya”, “la vez pasada agarré un pez de nosecuanto” y ese tipo de historias.
Autopista de ballenas
Me contaron que desde ahí se ven las ballenas, hay un corredor de ballenas por donde pasan. Los pescadores tienen un librito de ballenas de la Fundación Yubarta, una organización que trabaja aquí y en Colombia sobre el corredor marino, la protección de los hábitat de las ballenas… Ellos llegaron allá a dar un par de charlas a la gente, a hablar de temas de contaminación de las playas.
Y de verdad que allá la playa y el agua están muy limpias, la gente se baña ahí mismo donde están los botes, y ahí mismo se parquean los viejos a ver a los niños jugando. Qué vida más linda. Si tienes suerte hasta te prestan una de sus pangas. Los pelaítos cogían una panga y se iban remando al islote y hasta le daban la vuelta. A mi me dio miedo ir…
Fui a cenar al mismo restaurante. La señora la botó, me hacía mi comida vegetariana y todo. En el plato me ponía arroz, menestra, tomate y tajadas, y con una cervecita ahí, yo estaba en el cielo.
De ahí al hotel a bañarme, cogí un cinquito y en la noche al billar con los pacieros del pueblo. Buena fiesta, conversadera, bailadera. Hay una cantina justo al frente del billar, cuando el billar se está muriendo van para la cantina, ahí a bailar y a echar los cuentos.
Tercer dia: el pueblo es grandecito
Me desperté y me quedé un rato conversando con los dueños del hotel, que eran bien pacieros. Fui, desayuné y me quedé donde está la iglesia, en la parta alta del pueblo. Ahí hay sus sillitas, la gente se pone a jugar cartas y dominó, me senté y me puse a chiliar la vista, que estaba muy buena. Llegaron los pelaos y ahí nos quedamos conversando.
En la tarde me llevaron a hacer un tour por partes del pueblo que no conocía. El pueblo es grandecito, te pierdes y todo, tienes que tomar referencia: “la casa celeste del caminito azul”.
Hay sus callecitas, hay calles hasta para carros, que hay como tres, como el picop que baja a buscar la mercancía cuando llega. La calle va casi hasta la arena misma.
En la tarde subimos a donde está la pista de aterrizaje, justo al lado está la cancha de fútbol, y en el día es como el centro de acopio de todos los pelaitos que llegan ahí a jugar al cuadro. También es un buen punto para chilear, hay una casetita al lado de la pista, si quieres leer un libro y tienes también vista al mar.
Si caminas hasta la mitad de la pista de aterrizaje a mano derecha hay otro caminito que comienza bajando en medio de los árboles y llega a una playa que le dicen La Playita, es pequeña pero muy sólida. Me llevé mi libro, mi botellita de agua, merienda y la cámara y ahí me senté a pasar mi tarde, cogiendo sol. Yo era la única en la playa.
Cené con los pelaos del hotel en la misma fonda, que está bien linda, tiene una televisión y un equipo de sonido y una choza con hamacas afuera para reposar y coger la brisa después de comer.
Pasé un buen rato hablando con la señora de la fonda y su esposo, que me explicaban sobre los otros pueblos de Isla del Rey. Es posible caminar, son como dos horas o tres para llegar al siguiente pueblo. Más fácil en realidad sale encontrar a alguien que te lleve en lancha, le das para la gasolina y algo a él y te lleva.
La tarde la pasé dando clases de natación a mi mamá ahí en la parte al frente del pueblo. El agua está a la temperatura perfecta o al menos así la sentí yo, y súper limpia también, así que me pareció una buena idea darme un chapuzón con mi madre y de paso darle un par de tips para perder el miedo al mar. Ahí pasamos un par de horas, hasta que mi mamá tomó más confianza y la tripeó.
Cuarto dia: La Araña
Al día siguiente fui al río, es pequeñito pero vas caminando por todo el río como media hora y llegas a una caída de agua, un pozo en medio de los árboles: no hay nadie por ahí, transparente y hermoso, no es muy hondo, quedas como hasta el pecho de agua. Recomiendo llevar lonche allá, para pasar el rato.
Fui con mi pana Tomy “La Araña”, un muchacho del pueblo que conocí casi en cuanto llegué, él fue uno de mis guías por el pueblo, me dio datos valiosos del lugar, y fue el que me hizo el favor de llevarme hasta ahí. Nos quedamos chileando el río algunas horas. Se la pasa bien en este lugar, puedes bañarte, ponerte a explorar los alrededores del río o simplemente acostarte en una piedra a disfrutar de la brisa. Este spot se llama El Cantil y lo recomiendo altamente. Nos fuimos de regreso antes que cayera la noche.
La muchacha del hotel me dio la dirección de la casa de la señora que maneja las reservaciones del avión. Hablé con ella, reservé mi cupo y el avión llegó como a las 4 de la tarde.
Cada vez que llega el avión, desde que se escucha el motor en la distancia comienzan a correr todos los niños y se forma la algarabía. Jugando con los niños y despidiéndome de ellos me subí al avión.
Fue aterrorizador el viaje, porque cuando íbamos bajando a hacer la escala en San José, la brisa era mucho más fuerte y el avión se estremecía como si fuera de cartón… ya después viendo el paisaje bajaba el susto. Hicimos escala en la isla de San José y en menos de cinco minutos despegamos de nuevo y no fue tan malo después de ahí, y en 20 minutos estábamos en Albrook.
– Fany McGhan
Publicado por editor el 28 de Septiembre de 2006.
Actualizado el 28 de Noviembre de 2006.
Categorías: Panamá E/Las Perlas/Darién, Diario de viaje, Pacífico.













Excelente experiencia!!! Felicidades por llevar a la mamá.
Hay un detalle que preocupa de este reportaje sobre San Miguel: El hecho de que vendan perlas y además a precios tan bajos. Esta especie de ostra fue llevada casi a la extinsión en todo el archipiélago de Las Perlas. Es posible que las poblaciones apenas apenas estén recuperándose; por lo que una explotación o un inadecuado uso de los recursos puede llevar a una extinsión local definitiva.
Se necesita un programa a nivel nacional que oriente a las comunidades con un turismo potencial, como ésta, a presentar buenos servicios, sin ofrecer o venderle a los turistas recursos tan valiosos, como en este caso, “las perlas”, o pedazos de coral, dientes de tiburones, carey, huevos y carne de tortugas, entre otros.. que son frecuentes encontrar en venta.
Se necesitan, además, fomentar programas sobre el uso sustentable de nuestros recursos terrestres y marinos y mantener a toda la comunidad orientada sobre la importancia de establecer un equilibrio entre el ecoturismo y el medio ambiente.
En Panamá, no tenemos porqué sacrificar nuestra riqueza biológica por darle todas las fascilidades a los turistas….
Saludos y a votar por el Almanaque Azul para los premios “Arroba de Oro”
Desde México,
– Elizabeth2006.9.30
Es verdad lo que dice Elizabeth: Vender perlas por un precio tan bajo… Los turistas se aprovechan, fue lo primero que pense. Esta página se ha convertido en vitrina no solo para conocer las playas sino tambien para entender lo que pasa en nuestras playas. Una última cosa: ¿Qué le pasa a tu camara? Las fotos ya no salen con la misma calidad…
– EricSaludos
2006.10.2
Las fotos se ven diferentes porque son tomadas con película de 35mm en vez de digital. Pero también porque nuestro escáner está básicamente muerto… ALMANAQUE AZUL necesita un escáner nuevo. ¿Alguien lo quiere donar?
– editor2006.10.5
Yo puedo prestar mis servicios de técnico certificado en adquisición y digitalización de imágenes en material impreso.
– Macaco Preto2006.10.6
uuuyy este reportaje me gustó mucho, por varias razones:
la primera, es que ya me habían dicho de esta isla un grupo de personas que había ido hace como como 8 años y les había parecido alucinante, y yo solo me dedicaba a echar el cuento del cuento….ahora puedo echar el cuento de otro cuento, pero con imágenes y mejor redactado…jaja o simplemente no echarlo, sino remitir a la gente a la pág.
la segunda, es porque yo estoy en argentina y en una pequeña reunión con otro amigo este sábado que pasó… hablábamos de hacer una banda de rap y de lo tanto que extrañábamos la playa, y además estaba echando el cuento del cuento, ahora yo sólo le tengo que decir “mira la pág”
y tercero, porque apenas lo comencé a leer me dio mucha risa, porque estaba casi seguro que era fany la que lo contaba y ella me cae muy bien…le manda saludos calurosos el henrye desde el sur!!
– henrye2006.10.17
Me parece interesante este lugar, sí había escuchado de este y otras playas mas que uno puede visitar. Me gustaría saber un poco mas acerca de los precios, como el precio del hotel, los botes, las comidas o cuánto es necesario llevar. Además del pasaje en avión ida o vuelta.
Me considero un amante de islas y playas y se nota que Fany la paso muy bien relax.
Pienso que los locales deben conocer mas actividades para hacer como esnórkel, pesca, otras playa o solo hiking por la isla. Me imagino que el lugar este “El Cantil ” debió ser lo máximo, solo lo puedo imaginar.
Si me pudieras dar un poco mas detalles acerca de precios y cuando es el mejor momento para ir seria excelente.
Los Felicito!
Slds,
– Oliver2006.10.20
Me encantó el articulo. En especial cuando mencionaste que conociste a Tommy “La Araña” (Luis Carlos Neida) uno de los beneficiarios del 1er curso de observación de aves dictados en el Archipiélago de Las Perlas. Me encantó que pusieras su apodo y no su nombre pues lo más seguro es que no lo conozcas por el nombre verdadero. Ni a el ni a nadie pues todo el mundo se llama por sobrenombres.
Un verdadero placer que la gente se aventure a conocer a la perla mas brillante del Archipiélago: su gente…
– Venicio2006.11.13
Hermano le quiero felicitar por reportajes tan gratos como este ya que pocas son las personas que le interesa vivir las costumbres de personas de tal nivel…. espero no sea la última vez que lo haga y en lo particular, lo de Las Perlas tiene toda la razón pero qué se hace… es lo que hay y en cuanto a lo del turismo… jajaja, quien regula las plazas de empleo que en su mayoría son ocupadas por Colombianos, elementos estos que tienen amedrentada las poblaciones…. aun recuerdo cuando a mi pueblo se le podía llamar San Miguel hoy día estos extranjeros con la droga lo están destruyendo…. Gracias.
– Frank2006.11.16
San Miguel es una isla preciosa, con los problemas económicos y sociales de su población pero tiene mucho que enseñar al visitante. Los invito a conocer antes de que el desarrollo turístico que se está desarrollando en el área haga que cada vez sea más caro visitar esa área.
– Linda Rojas2006.11.16
Excelente reportaje, me encanta el formato de diario de viaje, es como si te lo estuvieran contando en persona. Siempre con l@s amig@s hablamos buco de ir la famosa isla de San Miguel, con tantas historias alrededor de ella… qué bueno poder leer más sobre ella y sobre su gente. Gracias por transportarme Fanny (¡qué buena idea llevar a tu madre!). Como siempre, la botan chic@s de Almanaque Azul…. Saludos!
– Gabriela2006.11.18
Estimada Fany:
Qué tal estuvo la investigación sobre los mamíferos del Archipiélago? Me imagino que algo queda de ellos.
Excelente este informe desde el campo de batalla.
Saludos y ahora me toca a mi visitar este majestuoso archipiélago y conocer la gente, la naturaleza y su cultura, antes que extraños lo transformen en lo que ahora no es.
– Ariel2006.11.20
Me fascinó el reportaje, espero algún día poder ir en persona y conocer esta hermosa isla del Archipiélago de Las Perlas.
– Liros2006.11.30
Con este reportaje quedé con ganas de organizarme y visitar San Miguel.
– Aníbal2007.1.10
Necesito saber, ¿cuánto cuesta el hotel en San Miguel?
– YO2007.2.22
Me encantó el reportaje…me encantaría saber cómo se contacta el hotel en San Miguel..y de paso cuánto cuesta..
– JA2007.2.22
La isla de San Miguel es bonita sus habitantes la mayoría tienen barcos o lanchas pesqueras que de eso viven… tiene la playa Las Lagas es bonita, el agua es clara.
– Maribel2007.4.25
COMUNICADO DE PRENSA SOBRE HARKEN EN PANAMÁ
La zona Costera del Golfo de San Miguel Amenazada por Harken Energy
Oilwatch Mesoamérica señala “HARKEN NO ES UNA EMPRESA LIMPIA”
*En materia de DDHH, sus operaciones en Colombia funcionan en la lógica de protección paramilitar
*Irregularidades cometidas por Bush como CEO debido a la Guerra del Golfo han ocupado titulares en EEUU durante años
*En Costa Rica no pudo obtener licencia ambiental por EIA deficiente
El día de ayer se firmó el contrato de Harken Panamá con el Ministerio de Comercio e Industrias- MICI, para la exploración y eventual explotación de petróleo en el Golfo de San Miguel. Sin embargo, aún se desconocen los antecedentes de esta empresa en otros países, por lo que la Red Oilwatch Mesoamérica ha iniciado un proceso de difusión sobre su manchado expediente.
En Costa Rica le anularon concesión de 26 años. Entre los años 1999 y 2002, en Costa Rica se dio un debate nacional para determinar si la concesión de 5 600 kms, otorgada a esta empresa en la costa caribe, era ambientalmente viable. La oposición por parte de decenas de organizaciones locales, especialmente del Caribe Sur del país, se unificó en el movimiento ADELA (Acción de Lucha Antipetrolera). Por otra parte, Oilwatch Costa Rica y la Coordinadora Nacional Antipetrolera, junto a ADELA, realizaron una campaña constante de información y denuncia de los impactos que esta concesión podía tener en los ecosistemas y las formas de vida de los lugareños. Además, los escasos beneficios que daba el contrato al país, también fueron elementos de peso en las decisiones que se tomaron en el 2002.
“Durante casi cuatro años muchas personas y organizaciones trabajamos arduamente para conservar el Caribe de Costa Rica y continuar con el camino de las áreas protegidas y el ecoturismo, que son formas de vida sustentables comparadas con la industria petrolera. Fue una lucha dura pero rindió sus buenos frutos”, señaló Mauricio Álvarez, miembro de Oilwatch Costa Rica. “Hoy Costa Rica todavía se mantiene libre de actividades petroleras, a pesar de los esfuerzos del gobierno y Harken por reactivar la actividad en el Caribe”.
La razón principal por la que a Harken se le anuló el contrato en Costa Rica, es que no logró convencer a la Secretaría Técnica Nacional (SETENA- encargada de dar licencia ambiental a los proyectos), de la viabilidad ambiental de su proyecto, específicamente de la perforación de un pozo exploratorio a 8 kms de las costas del Caribe. Este veredicto en febrero del 2002, fue la guía para la posición del nuevo gobierno de Abel Pacheco, quien el 8 de mayo del 2002, declaró Paz a la Naturaleza, a través de una moratoria a las actividades petroleras en Costa Rica.
Harken demandó una compensación de 57 000 millones de dólares. Debido a la anulación del contrato, la empresa especuló este monto como las ganancias no obtenidas en 26 años de concesión. Esta demanda la hizo en el 2003 frente a la CIADI- una instancia del Banco Mundial encargada de resolver controversias entre Estado y empresas, la cual nombra tribunales ad hoc fuera de las fronteras nacionales, quienes resuelven el caso en función de los Tratados de Libre Comercio. “Debido a que en Costa Rica no rige aún el TLC con EEUU, el gobierno costarricense pudo negarse en el 2003 a participar en este arbitraje, caso contrario sucederá con cualquier país en el que estos Tratados estén vigentes”, aclaró Alicia Casas, facilitadora de la Red Oilwatch Costa Rica. “Esta suma de dinero exigido por Harken equivalía en aquel momento a 12 presupuestos anuales del estado costarricense, con lo que se puede observar el carácter extorsionista de esta demanda” agregó Casas.
En este momento las discrepancias de Harken con el estado costarricense se están resolviendo en los tribunales de ese país, y se exige una suma mucho menor por compensación. Harken ha intentado en reiteradas ocasiones que se anule el derecho de participación de las comunidades y organizaciones ambientales como coadyuvantes en el juicio que emprendió contra el estado, aduciendo que las mismas no pueden ser “parte” y no tienen nada que ver con la disputa. Sin embargo, la Sala IV ha fallado en contra de estas apelaciones y considera este asunto como de interés nacional, y por tanto abierto a la participación de comunidades afectadas y sector ambiental.
“Alertamos desde ya a nuestros vecinos panameños sobre el comportamiento voraz de esta empresa, que no acepta las regulaciones ambientales que existen, y pretende recuperar sus concesiones a través de la presión de su Embajada estadounidense y con chantaje de arbitrajes internacionales”, señala Mauricio Alvarez de Oilwatch.
En Colombia no está libre de pecado. Harken opera además en Colombia en el departamento de Santander y sus operaciones son protegidas tanto por el ejército como por grupos paramilitares que operan en la zona. Es una de las 100 empresas estadounidenses que fueron al Congreso de los EEUU a defender el Plan Colombia como un plan que protege y garantiza sus intereses en este sufrido país. “Es posible que se alegue que todas las empresas de EEUU que operan en Colombia hacen lo mismo, pero se sabe que cuando se trata de intereses petroleros la protección es aún mayor- y quienes pagan las violaciones de DDHH de esta guerra, son las poblaciones civiles que habitan estas zonas”, comentó Alicia Casas.
El escándalo con Bush: su mayor talón de Aquiles
Harken es una empresa conocida en EEUU sobre todo por la gestión como CEO que hizo George W. Bush en la época en que su padre era Presidente, antes de la Guerra del Golfo Pérsico. En primer lugar, a través de investigaciones hechas por el mismo Congreso de EEUU, Harken no era una empresa de gran relevancia en cuanto a operaciones, pero sí en cuanto a influencia política en la Casa Blanca, por razones obvias. Es así que obtiene una concesión importante en Bahrein, unos meses antes de que estallara la Guerra del Golfo. En la licitación participaron otras grandes empresas petroleras que no contaban con esos niveles de influencia. De lo que se le acusa a Bush hijo, en un acto que es penado con cárcel en EEUU (las mismas acusaciones que se le hicieron a Martha Stewart), es de haberse deshecho de todas sus acciones unos días antes de que estallara la Guerra del Golfo, basado en informaciones confidenciales que no tenían el resto de los accionistas. Con esta transacción, Bush se aseguró no perder millones que sí perdieron los demás accionistas de la empresa. Este es el escándalo que hace de esta pequeña empresa una tristemente célebre en los EEUU.
Estos son algunos de los antecedentes más importantes de Harken, para mayor información contactar Oilwatch Mesoamérica en (506) 253 3629, 253 7522- Alicia Casas y al (506) 8 709165 o escribir a info@oilwatchmesoamerica.org
– OilwatchPanama2007.7.2
Necesito saber el costo del hotel, porque estoy interesado en ir unos días.
Gracias y saludos….
– Amilkar Pinzón2007.7.12
Te Felicito, pues has descubierto un paraíso que pocos panameños conocen. Sé lo que sentiste, pues me pasó igual. La querida abuela de mi esposo es oriunda de San Miguel, “Chila” como se le conoce.
Pues mi turno me tocó en una Semana Santa, podrás imaginar las tradiciones, en la procesión de cada día. Nunca vi algo así, es impresionante. Y en parte es triste en ver que cada año se va perdiendo. Pues difícil ir a San Miguel, el transporte no es el más adecuado. Da lástima como las personas se arriesgan a ir. Mi esposo tiene una promesa, de organizar todos los años para Semana Santa, en tratar de alquilar un bote que reúna las condiciones y llevar a cuanto peregrino que pueda. Es tanto el estrés de organizar ese paseo. Pero es muy grande la satisfacción de haber cumplido, pues no percibe ganancias, sólo escasamente pagar el alquiler del bote, pues cada año elevan el costo o no le interesa hacer el viaje.
De corazón te felicito. Y el sueño de él es tratar de mejorar el transporte y más panameños conocerán esta bella isla. Esperemos que no sea tarde y no la destruyan más o se olviden de ella.
islabonita@cwpanama.net
– Minoska2007.7.16
Hola, excelente reportaje, todo lo que dices de la isla es cierto porque yo soy descendiente de ella. Ah y lo de La Araña es un rialengero. Es cierto que hay veces que nosotros pensamos que tienen nuestro corregimiento olvidado. Otra cosita, tenemos más problemas para llegar allí porque ya los aviones no caen en San Miguel, solo llegan a Contadora, te recomiendo para tu próximo viaje, date una vuelta por el pueblo que le llaman La Ensenada; se caracteriza por lo bello de su mar, la arena, y sobre todo por la gente.
Somos muy acogedores y sobre todo honestos y muy honrados. En nuestro corregimiento “La Ensenada” se aprecian súper bien las estrellas y cuando la luna es nueva pareciera que la pudieras tocar con las manos… les digo algo sinceramente la isla y los corregimientos (La Ensenada, La Esmeralda, La Guinea, Pedro González, Chimán…) son muy bellos y si se lo recomiendo no es porque soy descendiente sino porque soy realista y aprecio la belleza natural de mi país.
Posdata: cada uno de los corregimientos son distintos. Disfrútenlo y cualquier consulta mi e-mail es reyeskaissy@yahoo.com
De ustedes,
– la descendiente2007.10.1
les felicito por haber mostrado la tierra que me vio nacer, en verdad cada día pasado en la isla y las demás, es como una fantasía, les invito a quien quiera conocer esta isla en su mejor momento que es LA SEMANA SANTA, le garantizo conocer por lo menos dos pueblos más, otras islas y playas exóticas y muy poco visitadas, únase a mi grupo de viaje y pase la siguiente semana santa en san miguel , esctríbame a islabonita@cwpanama.net
– carlos albertoo a alberto2428@hotmail.com
2008.4.11
San Miguel es hermoso, para los que les gusta estar tranquilos y disfrutar de las cosas buenas de la vida, de hecho hice mi tesis de esa isla y recuerdo que me decían que no la hiciera de ese lugar, luego cuando la presenté ante el jurado me cuestionaban el por qué yo decía que el lugar tenia potencial turístico si estaba tan escaso de recursos el lugar… El hecho es que hoy en día puedo ver que mis apreciaciones no estaban mal y ya ven como ha cambiado esta isla para beneficio de la población que allí vive. Ahora vivo en México y cuando vuelva a Panamá, me iré a San Miguel, a que mis hijos conozcan los lugares que recorrió su papa cuando hacia su tesis.
– Jorge Chiru Cumbrera2008.6.1