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Semillas que viajan

W W W . A L M A N A Q U E   A Z U L . O R G .

Semillas recogidas en la playa en Punta Culebra, Ciudad de PanamáHay cierto tipo de gente que, cuando va a la playa, anda pendiente de la arena, fijándose en los checheritos que trae el mar. Algunos son verdaderos aficionados a colectar semillas playeras. Uno de ellos nos cuenta sobre su nueva obsesión.

***

Los vagos de la playa

A finales de los años 80 y bajo dirección de Guillermo “Billy” Cohen, formamos la “Asociación Ecológica Vagos de Playa”. Hasta boletín teníamos (“El Céfiro Vagoroso”, escrito a maquina), el cual a manera de subtitulo lucia el mandato de los “v.p.”: “Tampoco la felicidad es una obligación”, párrafo que nos regaló García Márquez. Nuestro interés era promover la justa apreciación de ese mágico hilito del planeta, donde el mar se une con las bastas de la tierra.

Billy era el v.p.001, su hija la 002, yo el 003, y así. No éramos pocos. Cuando Rogelio Sinán quiso asociarse pidió que de ser posible se le asigne el “v.p. 007”. Así lo hicimos, convencidos de que a los poetas hay que hacerles caso. Organizábamos algunas excursiones y un día fuimos a la isla Barro Colorado; de eso quedaron unas fotos muy buenas del maestro Sinán en el actual Centro de Visitantes de la isla, dedicando un ejemplar de “La isla mágica” a Barro Colorado.

Desembocadura del río Pedregal en Los Santos: bastante material para rebuscarHe mantenido esta fascinación por el litoral y en especial por las playas de arena (por eso sigo diciendo que cuando sea grande, quiero tener una casa en Taboga). Y recuerdo estas anécdotas ahora que escribo sobre las semillas y frutas que viajando por el mar llegan a las costas. Y todo a fin de cuentas porque llegó a nuestras manos una guía para identificarlas (World Guide to Tropical Drift Seeds and Fruits), y desde entonces no pensamos en otra cosa: lo primero que hacemos al llegar a cualquier playa es remover la línea de palos y material vegetal que dejan las mareas, para buscar semillas viajeras. Pruebe a ver si se enamora del tema, visitando la página www.seabean.com.

Regalos de los dioses

Desde tiempos remotos han capturado la imaginación del ser humano. Han sido usadas por los navegantes como indicador de tierra tras el horizonte, como “regalos de dioses” para ser usados en tiempos de necesidad o mala racha, como adorno y como elementos para joyería. No son muchas: los entendidos calculan que en los trópicos son menos de un 1% las especies vegetales que producen semillas o frutas (“disseminules” o “sea-beans”, en inglés), con capacidad de flotar en el mar por más de un mes. El tema es sencillo para las que provienen de vegetación cercana, de orillas; pero otra es la historia para las que provienen de muy lejos, tierra adentro.

El colega Rolando Pérez, botánico del Smithsonian, quien me ayudó a identificar las semillas de este artículo, me contó que una vez le trajeron de la misma playa de la Calzada de Amador una semilla de Calatola costarricensis, árbol que solamente crece en bosques muy húmedos de la vertiente del Caribe (en Panamá, en bosques arriba del Chagres). ¿Cómo llegó hasta esa playa del Pacifico?, todavía se pregunta Rolando. ¿Habrá bajado flotando en el río Chagres hasta Canal?, ¿Y de ahí habrá pasado las dos esclusas hasta el Pacifico? Con tiempo y resistencia, teóricamente es posible.

Dicen que el mayor gozo de un coleccionista viene de descubrir semillas tropicales en playas de zonas templadas, a cientos o miles de kilómetros del lugar donde crecen las plantas progenitoras. En el mundo se reconocen dos grandes centros de origen de “sea-beans”. El primero es las islas de Indonesia y el otro las Indias Occidentales, en el Caribe. Algunas playas de zona templadas son reconocidas por recibir cantidades de semillas tropicales; otras solo ocasionalmente, algunas nunca. Esto depende en gran medida de las corrientes marinas. Así, llegan semillas y frutas del Caribe, montadas en el vaivén de la Corriente del Golfo, hasta partes de Europa como Islandia, Francia o Irlanda.

De escala en Panamá

Solo conozco un libro que trata del tema en Panamá, The Botany of San Jose Island, escrito por I. M. Johnston y publicado en Harvard el año de 1949 (disponible en la biblioteca del Smithsonian). Trae el libro una sección dedicada a las frutas y semillas que llegan a San José, algunas ilustradas. Johnston hizo el inventario botánico de San José cuando la isla fue área de pruebas de los “Chemical Corps” del ejército estadounidense, en la segunda guerra mundial.

Por supuesto que nuestra ciudad, vecina al mar, también recibe a estas viajeras. Un día del pasado octubre fui al Centro de Exhibiciones Marinas, un lugar de educación ambiental marina que el Smithsonian administra en Punta Culebra (Calzada de Amador). Ahí, en la “Playa de los Cangrejos” recogí algunas semillas que aquí comparto con ustedes (siga la numeración, según la fotografía):

  1. semilla de cativo (Prioria copaifera), árbol maderable que crece en terrenos inundables y márgenes de ríos. Hay cativos en bosques cercanos a la ciudad, y en grandes rodales en la desembocadura de ríos del Darién. También hay un rodal pequeño al sur de Coiba.
  2. semilla de palma del genero Bactris, pariente del pixbae.
  3. Calophyllum inophyllum, árbol relativamente común en el país, con fragantes racimos de flores blancas; pariente del “maría” (de muy buena madera).
  4. semillas de Jobo (Spondias mombin), fruta de la que ya hemos hablado en esta columna.
  5. Pterocarpus officinalis, árbol de la familia de las leguminosas, de hasta 25 m de alto; crece en zonas innundables.
  6. espavé (Anacardium excelsum), uno de los árboles mas abundantes en el área del Canal y en general en el Pacifico del país.
  7. dos semillas conocidas como “ojo de venado” (Mucuna sp.), cuya planta progenitora es un bejuco (existen tres especies en América, M. fawcetti, M. sloanei y M. urens, y otras tres en las islas de Cantón). Se sabe que vía la Corriente del Golfo semillas como estas llegan, aun viables, al norte de Europa.
  8. semillas de mangle blanco, y
  9. de mangle rojo.

– Jorge Ventocilla (Instituto Smithsonian)

 
 Semillas recogidas en la playa en Punta Culebra, Ciudad de Panamá 
Semillas recogidas en la playa en Punta Culebra, Ciudad de Panamá
 Desembocadura del río Pedregal en Los Santos: bastante material para rebuscar 
Desembocadura del río Pedregal en Los Santos: bastante material para rebuscar
 

Publicado por editor el 5 de Enero de 2006.
Actualizado el 6 de Enero de 2006.
Categorías: Guía, Acampar.

Hay 14 comentarios a Semillas que viajan

  1. Estimados amigos:

    Buen ejemplo de mostrar las maravillosas playas y costas de Panamá.

    Sólo les falta ser vigilantes que éstas no sean secuestradas por NADIE.

    Ardua y hermosa tarea.

    Ariel Rodriguez, editor del sitio
    www.salvemoslascostasdepanama.blogspot.com

    BiodiversidadPanama
  2. ey, muy buen articulo. lo disfrutè. hagamos cosas mas asì. ¿no creen?

    joseom
  3. Que artículo tan hermoso. Es mucha sensibilidad.

    – ixchel
  4. bueno de por sí ya yo tengo la afición de recolectar cada vez q voy a la playa conchas y piedras de colores al igual que corales, ahora con este artículo tan interesante realmente me animo a recolectar ejemplares de semillas, siempre las habia visto pero desde otro punto de vista, ahora ya tengo un nuevo motivo, que interesante de verdad!

    – Alan
  5. Buenos días. Primero felicitarlo por su bella página , Segundo espero poder leer un poco más de las semillas viajeras. Hace muchos años (casi 30) me tope con unas semillas del tamaño de la foto 7 le presté atención por un rato y pense que era de una arbol de caoba o algo así del sitio exactamente en Playa Kobbe, y la dejé o boté en la arena. Creo que desde ahora en adelante le prestare mayor atención a esto.

    Gracias por enseñarnos muchas cosas que a mi edad desconozco.

    – Francisco
  6. a mi eso de la casa en Taboga, me mató.
    ojala y seamos vecinos.

    anam
  7. Qué bonito saber que no soy la única loca que anda recogiendo semillas en la playa!!

    – Mitchelle
  8. Buenas, antes que El Señor los bendiga, todo me gustó; su página y los felicito. Yo soy un joven artesano y me gusta trabajar mucho todo lo que nos da el mar. Quisiera saber si tienen imagenes de algunas piedras marinas y sus nombres; les agradeceré si me pueden ayudar y estoy disponible para ayudar con lo que sea para conservar la naturaleza. Bueno, que les vaya bien… espero su respuesta. Bendiciones

    – Rasjaime
  9. Hola compañeros.
    Sólo deciros que aquí, a las costas de Galicia, en el norte de España, también llegan las semillas viajeras. He recogido dos ejemplares de Mucuna y uno de Entada gigas en playas del Cantábrico y aquí los tengo, en perfecto estado.
    Tengo entendido que se utlizan como amuletos ¿alguien tiene información sobre este tema? Además de ser aficionada a recoger conchas y otros objetos que trae el mar, también recopilo amuletos de distintos sitios y datos sobre ellos.
    Saludos desde la Mariña Lucense

    – Tareixa
  10. los felicito por el artículo. me sentí identificado al leerlo pues hago lo mismo cada vez que veraneo en las playas del sur de Brasil en las cuales es muy común encontrar distintas variedades de semillas (sobre todo de “mucuna” que en Brasil la llaman “ojo de buey”). Yo las utilizo para artesanías (cintos, collares) de uso familiar. Les solicito ayuda para identificar (foto) el árbol, pues intenté en internet sin resultados positivos.

    – antonio
  11. ¡Qué emoción! de verdad me dio mucha emoción… yo colecciono semillas tropicales, recogidas en los viajes… nunca había pensado en hacer lecturas más formales o científicas de esas bellísimas “bolitas de vida.”
    Saludos…

    – Isabel
  12. Hola, estoy fascinada por su trabajo,sobre todo la parte en que trata de las semillas, yo vivo en México en el estado de Tamaulipas.
    En vacaciones mi familia y yo acostumbramos a visitar la playa, es mar abierto, es lo que corresponde al golfo de México, el caso es que he encontrado unas semillas grandes color café guindo, por dentro tienen una consistencia y color parecido al cacahuate, son excesivamente duras y difíciles de romper. Me gustaría mucho saber de qué son, de dónde provienen o si pudieran tener alguna propiedad. Quisiera seguir hablando de esto, alguien que sepa de esto podría agregarme en su correo para poder continuar, es importante.

    – Karla Urbina González
  13. Hola, estoy fascinada por su trabajo,sobre todo la parte en que trata de las semillas, yo vivo en México en el estado de Tamaulipas.
    En vacaciones mi familia y yo acostumbramos a visitar la playa, es mar abierto, es lo que corresponde al golfo de México, el caso es que he encontrado unas semillas grandes color café guindo, por dentro tienen una consistencia y color parecido al cacahuate, son excesivamente duras y difíciles de romper. Me gustaría mucho saber de qué son, de dónde provienen o si pudieran tener alguna propiedad. Quisiera seguir hablando de esto, alguien que sepa de esto podría agregarme en su correo para poder continuar, es importante. karlacobat10@hotmail.com

    – Karla Urbina González
  14. Hola:
    Soy mexicana y vivo en los Estados Unidos, me fascinó su página, yo tengo más de un ano recopilando información en relación a las semillas pero nunca me imaginé que éstas se desplazaran por el mar a otras partes de mundo, realmente he tenido muchos problemas para encontrar los nombres científicos y fotografías de los árboles, aún no termino mi investigación pero gracias a su página ahora sé que existe un libro en la biblioteca del Smithsonian, y créeme que voy a ir por él!. Cuando haya concluido mi investigación les haré saber la página donde la publicaré. Gracias.

    – NANCY CEBREROS

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